Category: Frikadas

De la tierra

Hace tiempo leí en una viñeta de El Jueves una frase que es una verdad como un templo: “Para nosotros, lo nuestro es siempre mejor que lo de los demás“. Lo ilustraban con el fútbol y las competiciones entre selecciones, pero diariamente tenemos pruebas de esto.

Os daré una muestra: recientemente, hará unas dos semanas, se pasó por la tienda un comercial de una empresa nueva de Sevilla dedicada a juegos de entretenimiento, Daqora, que vino a presentarnos un nuevo juego de cartas, Épica. Lejos del spam gratuito para darle algo de bombo en Google, el juego en sí está bastante bien; nos presentaron la mecánica en plan Magic, y nos dieron una idea para que la gente, en teoría, nos lo quitara de las manos: son autores españoles y es un producto sevillano.

Personalmente me parece muy bien que el producto haya nacido en mi ciudad natal y que los autores sean patrios, no hay que irse muy lejos para encontrar gente con gran talento, pero para vender explotemos las cualidades técnicas y lúdicas del producto [las ilustraciones son muy buenas, y el modo de juego, aunque algo complejo a primera vista, no lo es tanto], no el “es que es de Sevilla“, porque si no ni Jesucristo lo compra.

No me quiero explayar mucho con este post porque no me voy a quejar de este juego, sino del uso del instinto patrio. Y como muestra un botón: desde hace un par de años aproximadamente [no recuerdo exactamente, lo siento], la editorial Glénat edita la “Línea Gaijin“, manga dibujado por autores españoles. No sé, la gente se volvió loca de un día para otro con estos comics [sobre todo cuando iban los autores a firmar, pero ese es otro tema], promocionándolos y dándoles bombo por el hecho de ser españoles. Yo no he leido ninguno, aunque tengo ganas de echarle un ojo a un par de tomos, así que no puedo discutir si son más o menos buenos, pero no sé… creo que un comic puede tener muchas virtudes y características que explotar que la nacionalidad de su autor, ¿no os parece?

En fin, no me estiro más. Me gustaría que me comentarais qué os parece el uso de argumento “es de la tierra” para vender un producto independientemente de su calidad. Antes de nada: el cine español no cuenta en esta encuesta, ya todos sabemos lo que nuestros impuestos… digoooo, nuestros cineastas nos traen a las pantallas de cine.

Historias para no dormir: Hell Bell

Hoy os traigo una de esas historias “reales” que tanto canguelo produce a algunos. Ésta la leí hace tiempo y la verdad es que disfruté imaginando la situación como en mis propias carnes [que no son pocas]. Espero que la disfrutéis:

Luego de que la cuarta generación de Pokémon lo decepcionó muchísimo, mi hermano me regaló todas sus cosas de Pokémon, molesto. Recibí cientas de cartas qué añadir a mi colección, el Blastoise de peluche que ganó en King’s Island hace nueve años, y el juego de Pokémon Diamante que completamente hizo que perdiera su amor por el juego y todo lo asociado a ello. Ese capítulo de su vida se cerró tristemente mientras la mía ganó algo para continuar.

Admitiré que los juegos para la DS me decepcionaron también, había algo en ellos que hizo que la magia de los juegos se desvaneciera un poco… como una persona que creció con los originales, la generación cuatro simplemente no era “mi” Pokémon. Aún así, no iba a darle la espalda a algo que me acompañó durante mi niñez simplemente porque el juego me decepcionó un poco.

De hecho, quería Diamond. Dialga era muchas veces mejor que Palkia, y de verdad disfruté el hecho de que finalmente iba a capturarlo esta vez, en lugar de hackear para obtenerlo o cambiarlo.

Antes de que continúe, debo decirles que esto no involucra a Dialga para nada. Simplemente me gusta y originalmente quería Diamond pero me tuve qué quedar con Pearl porque mi hermano lo pidió primero.
Esto comienza con un pokémon legendario, aunque tengo la certeza de que si hubiese usado cualquier otro, el resultado habría sido el mismo… esto parecía hecho en específico para mí… de otra forma, probablemente no hubiese ocurrido… algo que de hecho, me habría alegrado.

Comencé con su juego guardado, sólo para ver todo lo que tenía. La información decía que tenía a todos los Pokémon en su Dex, incluso los que aún no salían a través de eventos wireless, lo que me recordó que él adoraba usar códigos Action Replay para mejorar su experiencia al jugar… fue probablemente la única cosa que lo llevó a quedarse con el juego por todo ese tiempo… pero incluso usar cheats llega a aburrir con el tiempo.

Luego de iniciar su juego, ví su equipo; tenía seis Rayquazas shiny de nivel 100. Como todos los pokémon que tenía, los capturó usando el tardado código ‘encuentra a cualquier pokémon‘, donde tenías que tirar Heart Scales para indicar qué pokémon querías capturar a nivel 100. Si bien los Pokémon encontrados con este código eran igual de débiles que uno al que se le haya dado un gran número de Rare Candies, aún recuerdo como perdía frecuentemente contra estos.

Usé este código por mí misma cuando jugué Pearl por primera vez, e intercambié estos Pokémon a través de internet para incrementar mis posibilidades de ganar la lotería del juego. O al menos es lo que hacía antes de que un amigo me reprendiera y me viese forzada a iniciar sin cheats desde un principio. Si bien él no necesitaba ningún pokémon para completar su pokédex o necesitase items extra, intercambiar era siempre una experiencia divertida sólo para ver de donde venían.

Así que fuí al Global Trading Center de Jubilife City para ver qué podían darme por uno de estos Rayquazas. Sabía que los podía cambiar por cualquier cosa, pero en secreto tenía rencor contra estos seis por masacrarme tantas veces.

Ya en la red de intercambio, ofrecí uno por un Bronzong que elegí al azar de la primera lista. Claro, no podía elegir un género, pero elegí que el nivel fuese 100, para que fuera un trato más o menos justo. Luego de eso, me fuí por un rato.

Luego de no hacer nada por al menos seis horas, volví para ver si alguien me ofrecía algo por el intercambio. De inmediato me emocioné cuando comenzó la secuencia de intercambio. Sé que fue un simple Bronzong, pero aún así, me gustaba mucho el proceso. Podrías haberme mandado un Magikarp y me habría excitado por eso.

Ya saben como va el proceso; así que no explicaré las acciones. Para hacer el cuento corto, recibí un Bronzong shiny llamado ‘Hell Bell‘.

Me sorprendí de que me dieran un shiny a cambio, nunca obtuve un shiny al intercambiar en Pearl… pero el nombre me molestaba un poco… siendo una persona ligeramente religiosa, no me siento cómoda hablando de algo relacionado al infierno o algo así… incluso el escribir esto me hace sentir como si pudiese provocar un evento similar de nuevo… solo espero que esto funcione como una experiencia de aprendimiento para ustedes y no como algo más para mí.

Luego de salir, revisé sus stats; todo estaba en 666, su viejo entrenador era llamado ‘Beelze‘ (algo que, de nuevo, tocó una fibra sensible en mí) y fue capturado en la Lost Tower, pero estaba dentro de una Cherish Ball.

Claramente era hackeado, pero fue lo que obtuve por ofrecer un hack.

Los stats y la información del Pokémon me asustaron un poco por el hecho de que no me gustaba el nombre o la información, pero asumí que estaba bien. Aún así, si no me gustaba, podría ofrecerlo a cambio de nuevo… fue aquí donde aceptaría un Magikarp con gusto. Pero cada vez que intentaba ponerlo en el GTS, el juego me informaba que ese Pokémon no podía ser ofrecido para intercambio.

Esto me pasó varias veces antes, cuando intentaba cambiar legendarios hackeados, así que asumiré que es algo que evita que la gente sea ‘asaltada‘… pero fuí capaz de cambiar ese Rayquaza, y ‘Beelze‘ me mandó a Hell Bell… así que no sé porqué no me permitía ofrecerlo de nuevo.

Aún así, quería deshacerme de él, por lo que la única otra opción era liberarlo. Antes de ir a la PC, revisé el ítem que tenía adherido. El dueño le había añadido un correo, que siempre es divertido… aunque las elecciones de lo que hay que decir son severamente limitadas y las cartas siempre son cursis (algo que odio de la reestructuración de los juegos).

Elegí a Hell Bell y revisé el correo, y no parecía estar elaborado de forma normal, de hecho parecía como si lo hubiesen hecho letra por letra como se hacía en Gold y Silver. El mensaje solo tenía tres palabras:

Llévame de vuelta.”

No estaba segura de qué significaba. Ciertamente no podía ofrecerlo para intercambio… y aún si pudiera, no habia forma de asegurarme de que Hell Bell regresara a Beelze, así que borré el mensaje y fui a la PC para liberarlo.

Elegí la opción de ‘depositar Pokémon‘ y seleccioné a Hell Bell para liberarlo, pero cada vez que la sprite se encogía, de inmediato volvía con un mensaje diciendo algo así como “¡Hell Bell no quiere abandonarte!

De nuevo, esto ocurrió antes cuando estaba limpiando una caja de la PC en mi segundo juego por Pearl. Quería un poco más de espacio y decidí liberar a un Shinx que había capturado al inicio del juego, pero seguía volviendo. Pensé que era algo tierno y convertí al Shinx (ahora un Luxray) en un miembro permanente de mi equipo porque parecía agradarle mucho… pero esto era de plano molesto.

Cuando revisé a Hell Bell de nuevo, tenía otro ítem de correo… cosa que no tenía sentido pues se lo quité la primera vez. Lo abrí y leí un mensaje algo más largo:

No puedo irme por mí mismo. Llévame de vuelta.

De nuevo, le quité el ítem y traté de liberarlo sin éxito.

Cuando intentaba depositarlo, el juego me decía que removiera el correo del Pokémon antes de depositar… lo sé. Lo hice dos veces… pero tras revisarlo de nuevo, Hell Bell tenía otro nuevo correo en su posesión.

Lost Tower.

Finalmente se estaba volviendo más específico, algo que se me hizo relajante en lugar de sentirme algo preocupada, que es probablemente como debería haber estado. Al fin sabía donde quería ir el Pokémon… tal vez dejaría mi equipo si lo dejaba ahí. Me gustaría saber porqué este Pokémon estaba haciendo que mi juego actuara tan raro. Este pokémon estaba hackeado, no el juego… y sé que un hack decente no afecta el juego, pero uno malo puede hacer que el juego colapse… pero este no estaba haciendo nada de las dos cosas, si no más bien, algo intermedio.

Ansioso por deshacerme de él, dejé el edificio GTS y avancé por Jubilife. Estaba muy impaciente para tomar a un pokémon volador del PC, así que solo le enseñé a uno de los Rayquazas el movimiento ‘Fly‘ y elegí usarlo. Pero cuando elegí Solaceon Town en el mapa, el juego me informó que no podía volar ahí… sabía que mi hermano había visitado la ciudad antes, y no sabía porqué no podía ir, pero no me tomé el tiempo para pensar en ello, así que solo volé a Hearthome.

No perdí tiempo en Hearthome, simplemente viajé por la ruta 209 para ir a la Lost Tower y ojalá poder deshacerme de este extraño Pokémon simplemente al llevarlo a donde quería ir.

De inmediato me dí cuenta de la falta de gente en la Ruta. De hecho, no recuerdo con quién podía enfrentarme ahí y cosas así, pero sé que al menos había unas cuantas NPCs ahí… el área estaba completamente sola.

Bueno, no completamente, había una persona moviéndose de atrás hacia adelante; la sprite de un anciano de cabello blanco.

Curioso, le hablé… y fue ahí donde las cosas comenzaron a ponerse algo raras para mí. No decía algo que tuviese sentido, simplemente repetía la misma cosa una y otra vez por un tiempo molestamente largo, así como cuando hablas con un ciclista en específico en el camino bici de Ruby, Sapphire y Emerald. Ya saben cual, el que dice que sabe de donde obtuviste la bici porque el nombre está escrito por todos lados.

“SUENA LA CAMPANA SUENA LA CAMPANA SUENA LA CAMPANA SUENA LA CAMPANA SUENA LA CAMPANA SUENA LA CAMPANA SUENA LA CAMPANA SUENA LA CAMPANA SUENA LA CAMPANA SUENA LA CAMPANA SUENA LA CAMPANA SUENA LA CAMPANA SUENA LA CAMPANA SUENA LA CAMPANA SUENA LA CAMPANA SUENA LA CAMPANA SUENA LA CAMPANA SUENA LA CAMPANA SUENA LA CAMPANA SUENA LA CAMPANA SUENA LA CAMPANA SUENA LA CAMPANA SUENA LA CAMPANA ”

Esto no significaba nada para mí, así que no me molesté en hablarle de nuevo, solo seguí moviéndome hacia la torre.

Una vez dentro, intenté subir las escaleras pero algo me lo impedía. Pensé que todos los pokémon hackeados habían logrado joder mi juego, pero ese no fue el caso. Luego de un momento de silencio, el sonido de una gruesa campana de bronce comenzó a sonar lentamente (si tienes curiosidad de como se oye, inicia tu Heart Gold/Soul Silver. Esa campana es el sonido)

Luego de cuatro tañidos, la tumba en el centro de la habitación se quebró y se destrozó como si hubiesen usado Rock Smash en ella. Bajo la tumba estaba un agujero, y ya que no podía ir por las escaleras hacia arriba, caminé hacia él y caí.

Al aterrizar, caí en una plataforma similar a la que está en la Sala del Origen, donde encuentras a Arceus (no hagan como si no supiesen de qué hablo, todos hemos hackeado ese evento.) Solo que era más oscura. Mientras que la plataforma transparente era blanca y brillaba en el caso de Arceus, esta era más de un color rojo oscurecido… se veía maligna, totalmente diferente a la vibra ‘sagrada‘ que obtienes de la Sala del Origen. Viniendo desde la plataforma había un set de escaleras anchas que parecían más bien hechas de mármol negro en lugar de blanco.

No había forma de volver (no podía volar, no podía usar excavadores y no traía Escape Ropes), así que tomé las escaleras y la campana (que ahora asumo era Hell Bell, pues Bronzong es de hecho, algún tipo de campana) continuaba sonando lentamente.

Ahora, me sentía muy mal (¿tú no lo estarías?), pero continúe subiendo las escaleras. Mientras iba más lejos, se empezó a ver como con niebla y más oscuro. Cuando alcancé el fondo, me encontré con un camino estrecho rodeado por largas fosas de lava/magma a los lados… como la cueva donde encuentras a Groudon en R/S/E, pero con mejores gráficos, de hecho.

El camino continúo en línea recta por cuarenta pasos antes de ir a la derecha por otros cuarenta y finalmente ir hacia arriba. El camino final era largo; magma burbujeante aún a los lados, y con cada paso que daba, la campana comenzaba a sonar más rápido, al menos tan rápido como una campana podía sonar… lo que era aún un tañido ominoso y lento. Aunque con cada toque, no podía hacer más que repetir lo que el NPC del viejo decía antes: “Suena. La. Campana.

Finalmente llegué al fin del camino, que era solo una plataforma pequeña de 4×4, y la campana dejó de sonar. Me pregunté qué haría ahí, pues no había nada más que hacer, ninguna forma de liberar a Hell Bell y ninguna de salir… recibí mi pregunta en la forma de una voz sin cuerpo. Una caja de diálogo salió y decía:

Oh, ¿me has regresado a Hell Bell? De verdad lo aprecio.

Entonces apareció frente a mi sprite. Era simplemente la sprite de un ‘caballero’, y la sprite del equipo de Hell Bell salió de mí, parándose en el espacio entre nosotros, viéndolo. El juego entonces me informó que le había dado a Hell Bell.

Luego, algo salió en la pantalla táctil, como la parte de la trainer card donde firmas tu nombre. De nuevo, la voz habló:

¿Te importaría decirme tu nombre para que pueda agradecerte con propiedad?

Ahora, esto me confundió… bueno, todo lo que estaba pasando me confundía, pero esto de verdad me sacó de onda. Primero, el juego debería saber el nombre programado desde el inicio para el personaje… de hecho, no podría reconocer escritura a mano. Aún así, escribí el nombre del personaje de mi hermano, que era ‘Dust‘. Hice el primer movimiento; en tinta negra como normalmente lo hace y acababa de hacer una ‘D’ cuando la voz me detuvo:

No, no. Tu nombre real, por favor. No puedo agradecerte con un nombre falso, tú sabes.

Mi corazón se detuvo por un segundo y se hundió en mi estómago antes de volver violentamente a mi pecho, ¿cómo demonios sabía el juego que no estaba firmando mi nombre real?

Tu nombre real, por favor.”

De nuevo, comencé a escribir. Porqué estaba poniéndole atención, mirando como se desenvolvía todo cuando tan fácilmente podía apagarlo o iniciar un juego nuevo… eso no lo sé. El pensamiento simplemente jamás apareció por mi mente. No creo que se me permitiese hacerlo.

La ‘tinta‘ en la cual escribía ahora, era de un color rojo brillante… pero aún así escribí mi nombre completo. Nombre y apellido en el espacio que me dieron. Cuando finalicé, el hombre habló de nuevo:

Bien, ahora sopla, por favor. No queremos que la tinta se corra.

Soplé el micrófono y la tinta cambió de brillante a un tono oscuro de rojo. No pude hacer cambio alguno luego de eso. Después, la pantalla desapareció y el hombre habló de nuevo.

Gracias, señorita. Estará feliz de saber que ahora me pertenece.”

La campana sonó dos veces más mientras mi sprite, actualmente masculina, me miró y cambió a la sprite femenina… cabello castaño, vistiendo totalmente de negro… justo como estaba yo en ese momento.

Hell Bell se movió hacia delante, poniéndose sobre mi sprite y una caja de diálogo final apareció:

Hell Bell usó APRISIONAMIENTO

Luego de eso… la batería de mi DS murió. Estaba sumamente confundida. Lo admito, simplemente parecía un evento torcido traido por un secreto del juego desbloqueado por un pokémon, pero ahora…

No duermo, la comida parece hacerse ceniza en mi boca, el agua no apaga mi sed, y la gente y los animales actúan como si la sombra de la muerte pasara sobre ellos cuando estoy cerca… ya no soy yo… le pertenezco a ese hombre… y a Hell Bell.

No sé qué pasó con ese Pokémon, pero si lo recibí, seguramente alguien más lo hará… tengan precaución cuando usen el sistema de cambio, por favor… y si reciben a Hell Bell… no duden en resetear. Tu Pokémon especial de evento no cuesta lo mismo que tu propia alma…

Historias para no dormir: el suicidio de Calamardo

Visitando el Tuenti de una amiga, @iMiamca, Mimi para los amigüitos, comentaba que llevaba unos días sin dormir bien a raíz de una historia que leyó una o dos noches antes, “El Suicidio de Calamardo“. Al principio hice las consabidas bromas, pensando que no era para tanto, pero después de un par de días aun con la historia decidí leerla igual que hice con el relato de Blindmaiden.

Igual que el relato anteriormente citado, no soy creyente de este tipo de leyendas e historias, si bien es verdad que al leerla me ha dejado el cuerpo bastante cortado y he entendido por qué la pobre Mimi se ha quedado impresionada. Curiosamente las películas de terror me aburren soberanamente, pero este tipo de relatos, al ser un tanto más imprevisibles y no recurrir al susto fácil, consiguen esa sensación que en videojuegos sólo consigue provocarte la saga Silent Hill, un miedo que sabes que no tiene por qué estar ahí, pero lo está.

Os dejo el relato tal y como lo leí en Taringa. Aviso, no he visto el vídeo del final, así que no puedo deciros qué hay en él. Otro día os pondré un relato que también he leido hoy, pero reconozco que éste es el que más merece la pena poner.

Read more »

XII Salón del Manga de Jerez

Apenas ha pasado una semana desde que volví del XII Salón del Manga de Jerez, uno de los eventos manga más grandes de España, y aun sigo escoñao. Normal, la gente que pasó por allí perfectamente podía contarse por miles… o más aun. Quizás me saltaré muchas cosas, como las proyecciones, las charlas, los talleres… ¿pero qué queréis, si sólo salía del stand para ir al Carrefour a comprar y al cuarto de baño? xD. Hoy tengo ganas de soltar un ladrillito, así que aun estáis a tiempo de cerrar el navegador. ¿Os quedáis? Vale, no digáis que no avisé…

Ese fin de semana sabía que iba a morir: en primer lugar, porque el Miércoles de esa semana me tocó pegarme un viaje relámpago a Madrid a entregar unas cosillas a mi jefe, ya que la mensajería tenía que meter el gambazo. Unos 1040 km aproximadamente en 5 horas de AVE. Yes, empezamos bien, MUY BIEN. Por supuesto, al regresar a Sevilla me fui a la tienda a terminar de empaquetar las cosas, un par de horitas más en las que ya no sabía si era Alan o un colibrí.

Al día siguiente, tras mis seis horas de sueño [que se me hicieron extremadamente cortas], me fui a recoger por la mañana la furgoneta para cargarla, un par de horas aproximadamente de reventarse los brazos cargando cajas de manga y tirar para Jerez como alma que lleva el diablo, ya que no tenía mucho tiempo que perder, más abajo entenderéis por qué… El caso es que al llegar, obviamente con mi monstruofurgoneta de 16 metros cúbidos, tuve que hacer malabares para poder acercarme ligeramente a mi stand; todo esto dejando de lado que cierta tienda de complementos góticos me pegó un adelantón y no lo maté de milagro. Señor de Talismán [sí, aquí sí doy nombres porque es algo que me tocó la moral hasta puntos pirómanos e incendiarios], la próxima vez que intente adelantar a una furgoneta como cinco veces más grande que su coche tenga en cuenta que algunos no tendrán inconveniente en aplastarle, piénselo.

Tras unas cuantas horas bajando cosas y montando, me tocó echar la vista atrás… la vista, la furgoneta y todo mi ser en general, ya que me tocó volver nuevamente a Sevilla. ¿Se me olvidó algo? ¡No, para variar no! Volví a por las cosas de la asociación NG Andalucía, asociación centrada en los videojuegos y de la cual fui socio durante muchos años; aunque me fui, aun conservo allí muchos amigos y gente con la que hay hamor mutuo. Después de mamarme un atasco bastante curioso a la entrada de Sevilla, llegué a su almacén, donde un ejército de espaldas mojadas… digoooooo, de SOCIOS me estaban esperando para cargar la furgoneta en apenas media hora. Sí señor, eso es eficacia y no la de los esclavos egipcios construyendo las pirámides. Paseito a la tienda, compra de cena y a correr a Jerez nuevamente mientras degustaba el siguiente menú, imprescindible en cualquier viaje de evento:

  • Sandwich de Opencor, mejor cuanta más pringue tenga [que suelen ser casi todos]
  • Chocolatina. Twix, Mars y Lion tienen la capacidad de introducirse entre tus dientes y asegurarte horas de diversión para sacar los restos con la lengua
  • Coca Cola Light, hay que darle un poco de cafeina al cuerpo y hay que bajar los sólidos
  • Red Bull Shot. No me gusta el sabor del Red Bull, aunque en esas dosis sí lo aguanto, y la verdad es que es efectivo [ojo, el Red Bull no sustituye una noche de descanso, tomadlo en cuenta].

Como imaginaréis, nada más llegar al hostal me tiré en la cama con los vaqueros puestos y todo a dormir. A fin de cuentas, en dos días me había metido 1400 km en el cuerpo.

Hasta ahí el presalón, creo que la parte en la que más voy a explayarme, dado que suele ser la parte que nadie suele darle la debida importancia. Lo que es el salón en sí fue extraño: vino menos gente que el año pasado, ya que hasta había sitio para sentarse, pero sí es verdad que en general se dejaban más dinero. Este hecho se notó especialmente el Viernes, que cayó la de Jesucristo Superstar, y si bien es verdad que la gente se mojó [literamente] a venir, es verdad que eso no era un Viernes de Jerez despejado. Otra cosa que me molestó bastante es la cantidad de material chinaco que había en el evento, ya no sólo por las ventas que perdíamos en mi stand, sino porque la gente a veces no tiene ni idea de qué compra y piensa que las dos [quizás tres, pero no ando muy seguro] que llevábamos material bueno quedábamos de careros. La calidad se paga, hamijos míos, espero que esta Miku que os comprasteis en la tienda “superbarata” no esté besando el suelo el mes que viene cuando se doblen las piernas por los tobillos o no tengáis que sacar el Loctite para pegar una coleta que se os ha caido sólo por mirarla.

Read more »

Blindmaiden

Nunca he sido buscador ni amante de las leyendas urbanas. De hecho, conozco las que conoce todo el mundo: el yeti, los cocodrilos en las alcantarillas de Nueva York, las señoras que tienen educación en la cola del supermercado… Esos fenómenos o personajes de los que se habla mucho pero nadie lo ha visto con sus propios ojos, y del cual siempre tenemos un amigo cuyo primo segundo por parte de padre tiene un colega de un vecino que sí lo ha vivido. Sin embargo, hoy de casualidad he encontrado una de esas leyendas que me ha resultado muy curiosa: la web Blindmaiden, la “Virgen Ciega.

Read more »

Sushi variado

Mi último post, acerca de cómo hacer arroz para sushi, ha tenido bastante buena acogida en Twitter; de hecho, parece que he animado a mucha gente a experimentar este tipo de platos. Por eso, considero buena idea contaros mi último Sábado…

Estando a solas en mi casa con mi novia, decidimos darnos un gustazo: meternos un banquete a base de sushi preparado por nosotros mismos. El resultado final es la imagen que os dejo arriba del todo, y si tiene buena pinta no veáis lo bueno que estaba… Os detallo un poco cómo lo hice, a ver si os animo a seguir experimentando. Me hubiera gustado poner fotos de todo, pero estaba liado con la cocina y no he tenido tiempo T__T

Read more »

Lady Gaga, ¿inimitable?

A estas alturas de la vida, a menos que llevéis los últimos 3 años viviendo en una nave espacial, sabréis quién es Stefani Joanne Angelina Germanotta; bueno, si os digo ese nombre no os sonará… ¿pero y si os digo Lady Gaga? ¿A que ya sí?

Aunque no sea un “little monster“, forma cariñosa que tiene la Germanotta de llamar a sus admiradores, sí reconoceré que algunas de sus canciones son muy buenas y no es raro escucharlas en mi iPod, como por ejemplo “Bad Romance“, “Telephone” o “Paparazzi“, ésta última poniéndome más tierno de la cuenta por alguna razón que se me escapa. Por cierto, si no podéis acudir al concierto de Barcelona en Diciembre no os preocupéis, el 12 de Diciembre habrá otro concierto, esta vez en Madrid.

El post de hoy, antes que nada, no sería posible si no fuera por la encomiable labor de recopilación e investigación de @elbecario, cuyo blog en 20 Minutos suelo seguir con bastante interés. Cuando pensaba que Lady Gaga era inimitable e imposible de superar, he encontrado dos vídeos que me han hecho cambiar mi opinión sobre una cosa: Lady Gaga es jodidamente inimitable, ahora creo que incluso crea escuela xD.

Estos vídeos van dedicados a mi gran amigo @Rafibiris y a toda la tropa de pequeños twitteros catalanes,a los cuales aprecio mucho y que seguro tienen a buen recaudo sus entradas para el concierto de la Germanotta xD. Dicho esto, ahí van los homenajes de dos grupos de “little monsters“:

Rechacen imitaciones

Mmmmmm, qué de tiempo que no podía escribir un post en condiciones… Como tener tengo muchas cosas que contar, pero ahora quiero hacerme eco de un tema que recientemente me ha tocado de cerca: las imitaciones y su potencial problema. Ante todo matizaré: no estoy patrocinando ninguna campaña de la Cámara de Comercio contra los vaqueros chinos… aunque voy el camino.

Este fin de semana estuve en el V Salón del Manga de Valencia; tengo que decir que Valencia, o al menos lo poco que he podido ver, me ha encantado, le debo un post a esta maravillosa ciudad. El caso es que estuve en el salón en los dos lados del mostrador, tanto por dentro como por fuera; por dentro no puedo quejarme, pero lo que vi por fuera me hizo pensar…

Read more »

WordPress Themes