Rechacen imitaciones

Mmmmmm, qué de tiempo que no podía escribir un post en condiciones… Como tener tengo muchas cosas que contar, pero ahora quiero hacerme eco de un tema que recientemente me ha tocado de cerca: las imitaciones y su potencial problema. Ante todo matizaré: no estoy patrocinando ninguna campaña de la Cámara de Comercio contra los vaqueros chinos… aunque voy el camino.

Este fin de semana estuve en el V Salón del Manga de Valencia; tengo que decir que Valencia, o al menos lo poco que he podido ver, me ha encantado, le debo un post a esta maravillosa ciudad. El caso es que estuve en el salón en los dos lados del mostrador, tanto por dentro como por fuera; por dentro no puedo quejarme, pero lo que vi por fuera me hizo pensar…

Antes de realizar este post, pregunté ayer a mis pequeños followers de Twitter qué valoraban más, si la calidad o el precio. Si bien casi todo el mundo abogaba por un equilibrio justo entre los dos, la mayoría de encuestados contestaron que primero mirarían la calidad, y que en igualdad de calidad mirarían el precio, y una minoría [una minoría tan minoritaria como uno solo] contestó que preferiría el precio por estar un poco tieso. Bien, entonces… si tomamos mi encuesta como algo extensible al resto de la población, ¿cómo es que me encuentro lo que me encuentro en Valencia?

¿Qué me encontré en Valencia? Que, de cada cuatro tiendas, tres vendían figuras “chinorris“, o sea, más falsas que un duro de madera. Encontrarse una figura de Black Rock Shooter horriblemente mal pintada, fea de cojones y que se ve a kilómetros que es “china“, y que te quieran cobrar 125 euros… es poco menos que sacrílego. Aun no entiendo como ciertas tiendas, que no voy a mencionar pero que todo el mundo sabe cuáles son, tienen la vergüenza de llenar sus estanterías con material falso y mal hecho intentando colarlo como material japonés original. Encontrabas algunas figuras, por ejemplo, de Luffy de One Piece a 28 euros traidas de Japón y con su licencia correspondiente, a 15 euros, siendo la segunda figura mal hecha, mal pintada, y con las piernas dobladas hasta ser una alcayata. En fin, un maldito orco de Mordor.

Esto no sería un problema si la gente supiera lo que compra, pero no suele ser lo normal: recorres varios stand en busca de un precio medianamente asequible, hasta que ves una figura que destaca sobre todas por su precio. Si ves que es, por ejemplo, una figura de Goku con el pelo castaño, normalmente no la compras… ¿Pero qué pasa si ves una figura en su caja a unos 10 euros más baratos que el resto de las tiendas? El primer perjudicado es el usuario, que compra una figura mala, mal hecha y que desluce la colección a la que se integre o que se vaya a comenzar; y por otro lado salen perjudicadas las [escasas] tiendas que se gastan el dinero en una figura buena, original, con sello de una empresa japonesa, y que se la tienen que comer con patatas porque todo el mundo piensa que son unos careros por vender al precio que se debe vender. Quien vive el mundillo del manganime sabe que es una afición que suele ser cara.

Me pasó hace cuatro años que, en el Salón de Jerez, buscaba alguna figura para comprarme, pero andaba cortito de dinero. Mirando figuras de Axel [Kingdom Hearts II] encontraba todas a 35 euros, ya que eran relativamente nuevas y, por tanto, un poco caras. Sin embargo, en una tienda la encontré a 25 euros. “¡Anda, me la llevo! Qué panda de estafadores las otras tiendas…” pensé en aquel momento. Total, que pedí mi figura y me la llevé lleno de ilusión. Cuando llegué a mi casa, porque la había comprado el último día, comprobé con bastante horror por qué era tan barata: dejando de lado el hecho de que algunas articulaciones dejaban un poco que desear, encontrarme el gesto de la boca ligeramente “extraño” y que luciera la piel con síntomas de hepatitis no es algo muy agradable, más aun después de gastarme un dinero que mi trabajo me cuesta ganar.

Lo que quiero decir, pequeños, es que cuando queráis comprar alguna figura que sabéis que es cara penséis si merece la pena por ahorrarse unos euros comprar un truñaco que producirá más perjuicios que beneficios. Y a las tiendas que os dedicáis a vender zurrullos deciros que no estaféis: si vais a vender una figura “china“, avisad que tenéis material “chino“, pero no intentéis venderlo como japonés original pero rebajado de precio porque sois así de majos, porque lo único que hacéis es ENGAÑAR y ESTAFAR al consumidor.

Y con el tema de las figuras hablo también de cosas que sabéis que van a costar dinero: iPods, iPhones, ordenadores… Sí, quien me conozca me dirá que por qué abogo yo por invertir dinero en objetos originales y de marca teniendo en cuenta que, si pudiera, me descagaba por el eMule todo Internet. No es lo mismo en absoluto, y pienso hablar de este tema, últimamente tan candente, en otro tema… Pero eso será otro día.

2 Comments

  • By Fuusune, 2 junio, 2010 @ 14:53

    Yo siempre me gasto pelas de más, ya sea en tamaño, detalles o marca… Para cosas que me gustan no me duele xD

    La de Black por 125, lástima de no tener foto, pero no, no pagaría ese precio por algo mal pintado, si a partir de 40/50 hay cosas extremadamente buenas (En NECA por ejemplo).

  • By Dejandomarcas, 4 junio, 2010 @ 10:23

    El otro día estuve viendo “Diario de” en telecinco y vi este reportaje que creo te gustará para contrastar tu post: http://www.telecinco.es/diariode/detail/detail23038.shtml

    Y por cierto, estoy totalmente de acuerdo contigo (y más después de ver el reportaje)

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