Periodismo, aquel sueño

Aquellos que me conozcan de hace años sabrán que antes de plantearme la informática en alguna de sus múltiples formas mi vocación iba inclinada al periodismo.  La idea romántica de saber qué pasaba de primera mano, ver el mundo real con mis propios ojos y, sobre todo, poder trasmitir lo que mi miope vista lograba abarcar. Os parecerá una tontería, pero aquellas ideas me llenaban de felicidad ante un futuro que apenas empezaba a abrirse ante mis ojos; sin embargo, el importante auge de la prensa rosa y algunos (¿malos?) consejos que recibí me hicieron plantearme mi sueño muy seriamente. ¿De verdad sería capaz de concretar todo aquello que el periodismo podría ofrecerme o me tendría que degradar a, micrófono en mano, perseguir al Pajares y al Pantojo? Finalmente, decidí inclinarme hacia la informática, el frío de las máquinas en contraste al calor de la gente. Si mi decisión fue o no la correcta nunca lo sabré.

Con los años, fue in crescendo mi afición por la información, y la posibilidad de consumir periódicos de forma digital, estar casi al instante informado de cada suceso del mundo me llenaban de satisfacción. A medida que leía informaciones de distintos diarios sobre la misma noticia, analizaba portadas [costumbre que adquirí gracias al extinto programa Caiga quien Caiga], veía cosas que en ciertos diarios se reflejaban y en otros no… ¿Por qué estas diferencias? ¿Por qué los héroes de un diario son los villanos del vecino? ¿Por qué La Razón ensalza unas medidas mientras Público las echa por tierra?

Nuevamente, los años dan experiencia. Nuestro sistema educativo, experto en sacarse de la manga asignaturas chorras para rellenar el cupo de horas, me brindó una asignatura hecha a mi medida: Medios de comunicación, asignatura que, en principio, estaba destinada sólo a estudiantes de letras, pero que ciertos ajustes en mi centro permitió a los niños de biológicas [like el menda] acceder a ella. Mi profesor de literatura, del cual ya hablé en otro post, era el encargado, y dejando de lado la mayor o menor utilidad de la asignatura, me permitió debatir de forma inteligente y natural con una persona cuya mentalidad me sorprendió de sobremanera: no podría inclinarla hacia la izquierda o la derecha, pero sí era una persona crítica que me dejó una frase que muchos asentirán: “Quien diga que lo de las dos Españas ya se ha acabado es que no tiene ni puta idea del país en el que vivimos“. Cuanta razón, don Antonio, cuanta razón…

Los grupos de comunicación, grupos de presión, fundaciones, sindicatos… Cada uno ha aportado un granito de arena a que el periodismo apeste. Ojo, en ningún momento critico a los que en alguna realidad alternativa podrían haber sido mis compañeros de profesión, pero la labor periodística en nuestro país es pésima. Ahora mismo está de moda el “despido” [cada uno que lo vea como quiera] de Ana Pastor, una periodista de Televisión Española conocida por sus preguntas directas, a veces hirientes y sin vaselina, todo por no bailar al son que le han dictado desde la cúpula, consistente en betún, un cepillo y un “¿limpio?” constante en la boca.

¿Por qué es tan difícil encontrar un medio en España que informe de lo que sucede, que señale con el dedo las injusticias sin querer barrer hacia su terreno político [que, normalmente, suele ser el que en ese momento les hayan dado las subvenciones o las licencias de cualquier cosa]? Señor, sólo quiero saber qué coño pasa en Madrid, a 521 km de mi casa, donde se decide mi futuro [o ausencia de él], ¿por qué nadie habla claro? No quiero insultar a ningún medio, ya que todos merecen el máximo respeto que siempre he guardado al periodismo, pero manipular una información para intereses personales/políticos/deportivos puede ser muy peligroso, riesgo que muchos informadores no son capaces de reconocer.

El periodismo antes molaba. Ahora en ocasiones pienso que hice lo mejor en no meterme en una trampa en la que habría acabado prostituyendo mis principios… pero en otras pienso, ¿podría haber sido yo el motor del cambio?

1 comentario

Other Links to this Post

  1. Bitacoras.com — 7 agosto, 2012 @ 11:27

Suscripción RSS a los comentarios de esta entrada. TrackBack URI

Dejar un comentario

 

WordPress Themes