El papeleo, tu gran amigo

El papeleo. Esa palabra que siempre sonaba como algo “de mayores“. Ver a papá hablando de “papeleo” en épocas de rellenar la declaración de la renta mientras mamá se tira de los pelos porque no aparece X papel [este año me ha tocado hacer la mía y me siento troleado] es una estampa entrañable en nuestras infantiles e inocentes mentes… Pero todo cambia cuando eres TÚ quien se enfrenta a LOS PAPELES. Malditos papeles, añado.

Desde que tengo aproximadamente 13 años me ha tocado hacer casi todas mis gestiones yo mismo, o al menos las que yo podía hacer siendo menor de edad. Muchos amigos de clase que iban con sus padres al lado se extrañaban de verme solo en la cola para echar la matrícula del colegio, con mis chorrocientos papeles rellenos [la mitad por mí] y todo listo para entregarlos a la monja directora, que por enésimo año consecutivo me decía que mis padres se tenían que apuntar al APA por huevos [a lo que yo, cordial y figuradamente, le remitía la opinión de mis padres en forma de enorme corte de mangas]. ¿Pereza de mis padres o ganas de no soltarle a la monja una guarrería? ¿Ganas de que me busque yo la vida? Ni pajolera idea, pero con el tiempo me he acostumbrado a tratar con todo tipo de fauna administrativa, cosa que ahora agradezco.

Por definición, según la RAE, el papeleo es “la acción o efecto de papelear, resolver papeles“, o “exceso de trámites en la resolución de un asunto. Si fuera la Wikipedia añadiría una tercera acepción: “putada inmensa creada por alguien con más mala leche que Saddam con un ataque de hemorroides“. Ahora en serio, ¿por qué es necesario complicar tanto algo que si se hace bien puede ser muy simple? ¿Ganas de joder o de talar árboles?

Hay muchos tipos de papeleo, algunos más graciosos que otros, pero yo los clasifico en varios niveles:

  • Nivel Paradójico/Medium: son los papeles que tienes que echar en el banco. Un banco abre, aproximadamente, de 9 de la mañana a 2 de la tarde. Sí, el horario mola y sólo hay que madrugar… si no trabajas, claro está. Si a mí el banco me dice que hay un recibo que tengo que ir a pagar, que sólo puedo hacerlo por la mañana y yo por la mañana estoy trabajando… Algo falla, ¿no? Porque si no voy, el banco me putea, pero si voy me putea el jefe dejándome un día sin cobrar… y si no cobro, no puedo pagar al banco. Quien inventara este sistema debe haber muerto con una trollface tatuada en la cara.
  • Nivel Engañoso/Hard: matrículas de colegios, institutos y demás centros educativos. Cuando vas a echar una matrícula [o preinscripción, según se mire] te dan un sobre en el que se supone que te dan todos los papeles que debes rellenar. ¡Cuidado, insensato!. Prepárate para una quest que ríete tú de las del World of Warcraft, ya que la ley de Murphy es inevitable: siempre que esperes tener todos los papeles listos, en la ventanilla te enterarás que te falta uno, el que a priori pueda ser más inútil, pero si no están todos tienes que volver a buscarlo y volver a hacer cola. Las ganas de matar aumentan con cada letra que rellenas de estos impresos.
  • Nivel Oficial/Destroyer: papeles que hay que entregar a organismos oficiales o delegaciones provinciales. Aquí empieza el mambo. Todo proceso empieza en la ventanilla de “información“, “información” por decir algo, porque por alguna razón que escapa a mi comprensión siempre acaban “informando” personas que poco o nada saben del lugar donde estás trabajando, salvo indicarte dónde está el mapa del edificio mientras te miran con cara de “me has hecho perder mi valioso tiempo de hacer sudokus en estirar mi dedo, sucio bastardo“. A continuación, más vale hacerte un buen mapa, porque te mandarán a cuarenta administrativos, ocho o nueve ventanas y más de una dirección contraria antes de llegar a tu destino. Eso sí, llegar a donde quieres llegar no garantiza la realización del trámite, pudiéndose repetir la ley de Murphy previamente mencionada, teniendo que volver otro día por no tener un puto papel de los cojones por duplicado gracias a una inepta que no sabe INFORMAR bien a la primera, como debería hacer por su trabajo
  • Nivel Hacienda/ÜberDestroyer: si has llegado aquí no te creas maestro 10º dan en papeleo, porque apenas has llegado a saber lo que es el terror, pequeño padawan. Hacienda, enemigo público número 1 y principal aliado del malvado dios Hipotek. Un papelito, una facturita, un aviso por correo que “no ha llegado por extravío” pueden ser detonantes de ataques de locura y crecimiento de la mala leche del ser humano. Para superar este trámite hay que seguir un riguroso entrenamiento físico, escribiendo 30 veces por minuto tu nombre en un papel cuadriculado sin salirte de las marcas para coger velocidad, y mental, consistente en realizar todas las tablas de multiplicar del 1 al 300 de memoria sin equivocarte una sola vez para calcular los porcentajes de no sé qué puñetas, fueraparte del emocional para no acordarte de todo el árbol genealógico del ordenador que ha calculado que debes devolver 2000 euros. Sólo los elegidos pueden sobrevivir.

La teoría de la evolución hace de las suyas una vez más: sólo sobreviven a la desesperación los más aptos. Y aquellos que queráis ser funcionarios, avisaros: hoy no es motivo de despido insultar al jefe, mañana la patada en los cojones será no sólo legalizada, sino un derecho constitucional.

Historias para no dormir: el suicidio de Calamardo

Visitando el Tuenti de una amiga, @iMiamca, Mimi para los amigüitos, comentaba que llevaba unos días sin dormir bien a raíz de una historia que leyó una o dos noches antes, “El Suicidio de Calamardo“. Al principio hice las consabidas bromas, pensando que no era para tanto, pero después de un par de días aun con la historia decidí leerla igual que hice con el relato de Blindmaiden.

Igual que el relato anteriormente citado, no soy creyente de este tipo de leyendas e historias, si bien es verdad que al leerla me ha dejado el cuerpo bastante cortado y he entendido por qué la pobre Mimi se ha quedado impresionada. Curiosamente las películas de terror me aburren soberanamente, pero este tipo de relatos, al ser un tanto más imprevisibles y no recurrir al susto fácil, consiguen esa sensación que en videojuegos sólo consigue provocarte la saga Silent Hill, un miedo que sabes que no tiene por qué estar ahí, pero lo está.

Os dejo el relato tal y como lo leí en Taringa. Aviso, no he visto el vídeo del final, así que no puedo deciros qué hay en él. Otro día os pondré un relato que también he leido hoy, pero reconozco que éste es el que más merece la pena poner.

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XII Salón del Manga de Jerez

Apenas ha pasado una semana desde que volví del XII Salón del Manga de Jerez, uno de los eventos manga más grandes de España, y aun sigo escoñao. Normal, la gente que pasó por allí perfectamente podía contarse por miles… o más aun. Quizás me saltaré muchas cosas, como las proyecciones, las charlas, los talleres… ¿pero qué queréis, si sólo salía del stand para ir al Carrefour a comprar y al cuarto de baño? xD. Hoy tengo ganas de soltar un ladrillito, así que aun estáis a tiempo de cerrar el navegador. ¿Os quedáis? Vale, no digáis que no avisé…

Ese fin de semana sabía que iba a morir: en primer lugar, porque el Miércoles de esa semana me tocó pegarme un viaje relámpago a Madrid a entregar unas cosillas a mi jefe, ya que la mensajería tenía que meter el gambazo. Unos 1040 km aproximadamente en 5 horas de AVE. Yes, empezamos bien, MUY BIEN. Por supuesto, al regresar a Sevilla me fui a la tienda a terminar de empaquetar las cosas, un par de horitas más en las que ya no sabía si era Alan o un colibrí.

Al día siguiente, tras mis seis horas de sueño [que se me hicieron extremadamente cortas], me fui a recoger por la mañana la furgoneta para cargarla, un par de horas aproximadamente de reventarse los brazos cargando cajas de manga y tirar para Jerez como alma que lleva el diablo, ya que no tenía mucho tiempo que perder, más abajo entenderéis por qué… El caso es que al llegar, obviamente con mi monstruofurgoneta de 16 metros cúbidos, tuve que hacer malabares para poder acercarme ligeramente a mi stand; todo esto dejando de lado que cierta tienda de complementos góticos me pegó un adelantón y no lo maté de milagro. Señor de Talismán [sí, aquí sí doy nombres porque es algo que me tocó la moral hasta puntos pirómanos e incendiarios], la próxima vez que intente adelantar a una furgoneta como cinco veces más grande que su coche tenga en cuenta que algunos no tendrán inconveniente en aplastarle, piénselo.

Tras unas cuantas horas bajando cosas y montando, me tocó echar la vista atrás… la vista, la furgoneta y todo mi ser en general, ya que me tocó volver nuevamente a Sevilla. ¿Se me olvidó algo? ¡No, para variar no! Volví a por las cosas de la asociación NG Andalucía, asociación centrada en los videojuegos y de la cual fui socio durante muchos años; aunque me fui, aun conservo allí muchos amigos y gente con la que hay hamor mutuo. Después de mamarme un atasco bastante curioso a la entrada de Sevilla, llegué a su almacén, donde un ejército de espaldas mojadas… digoooooo, de SOCIOS me estaban esperando para cargar la furgoneta en apenas media hora. Sí señor, eso es eficacia y no la de los esclavos egipcios construyendo las pirámides. Paseito a la tienda, compra de cena y a correr a Jerez nuevamente mientras degustaba el siguiente menú, imprescindible en cualquier viaje de evento:

  • Sandwich de Opencor, mejor cuanta más pringue tenga [que suelen ser casi todos]
  • Chocolatina. Twix, Mars y Lion tienen la capacidad de introducirse entre tus dientes y asegurarte horas de diversión para sacar los restos con la lengua
  • Coca Cola Light, hay que darle un poco de cafeina al cuerpo y hay que bajar los sólidos
  • Red Bull Shot. No me gusta el sabor del Red Bull, aunque en esas dosis sí lo aguanto, y la verdad es que es efectivo [ojo, el Red Bull no sustituye una noche de descanso, tomadlo en cuenta].

Como imaginaréis, nada más llegar al hostal me tiré en la cama con los vaqueros puestos y todo a dormir. A fin de cuentas, en dos días me había metido 1400 km en el cuerpo.

Hasta ahí el presalón, creo que la parte en la que más voy a explayarme, dado que suele ser la parte que nadie suele darle la debida importancia. Lo que es el salón en sí fue extraño: vino menos gente que el año pasado, ya que hasta había sitio para sentarse, pero sí es verdad que en general se dejaban más dinero. Este hecho se notó especialmente el Viernes, que cayó la de Jesucristo Superstar, y si bien es verdad que la gente se mojó [literamente] a venir, es verdad que eso no era un Viernes de Jerez despejado. Otra cosa que me molestó bastante es la cantidad de material chinaco que había en el evento, ya no sólo por las ventas que perdíamos en mi stand, sino porque la gente a veces no tiene ni idea de qué compra y piensa que las dos [quizás tres, pero no ando muy seguro] que llevábamos material bueno quedábamos de careros. La calidad se paga, hamijos míos, espero que esta Miku que os comprasteis en la tienda “superbarata” no esté besando el suelo el mes que viene cuando se doblen las piernas por los tobillos o no tengáis que sacar el Loctite para pegar una coleta que se os ha caido sólo por mirarla.

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Alan on the road

Quien me conozca bien sabrá que colaboro, de forma bastante activa por cierto, con cierta tienda manga de aquí de Sevilla. Normalmente voy un poco de mano de obra, ya que según qué eventos hacen falta bastantes sentidos atendiendo todo; quiero acercaros un poco ese lado “oscuro” de los eventos [de oscuro tiene poco, ya que dentro nos meten una luminaria que a mí me broncea la cabeza más de lo que yo desearía], y quiero hoy dejaros con algo que poca gente cuenta: los desplazamientos y los sucesos que a veces acarrean.

Llevo conduciendo desde el 30 de Abril de 2008 que conseguí aprobar el práctico del carnet de conducir al tercer intento más dos intentos del teórico. El primer examen teórico lo suspendí porque los nervios, raro, se apoderaron de mi cerebro y pegué un tropezón [concretamente pegué cinco sin premio]; el segundo fui más tranquilo y aprobé porque no me puse nervioso… principalmente porque tenía casi 40 de fiebre, iba casi en manga de camiseta en medio del examen y creo que allí todo el mundo esperaba que me desplomara en el suelo de la mala cara que tenía. El examen práctico costó un poco más por lo de siempre, por estar más despistado que un pulpo en un garaje, pero gracias a los consejos de mi profesora de autoescuela [“deja de ir pisando huevos, coño“] y de mi padre [“que Dios reparta suerte, porque el cuidado se le olvidó dártelo“] conseguí hacerme con el tan ansiado permiso de conducir… sólo para hacerle de chófer a mi madre la primera semana mientras se gestionaba mi seguro. Desde entonces, he ido en coche hasta a comprar el pan y me he metido en cientos de sitios, algunos más raros de los debidos.

Anécdotas al volante podría contaros muchas, unas en las que os podríais descojonar, otras en las que me llamaríais loco, e incluso otras en las que directamente me mataríais para que no me mate la próxima vez que me ocurra. Os dejaré con tres de mis anécdotas favoritas y que siempre salen en conversaciones y charlas de bar:

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100 verdades sobre mí, episodio II

La semana pasada me integré en el hashtag de moda en Twitter, el #100factsaboutme. Quizás ya esté un poco pasado, pero ya que me curré 50 facts sobre mí, haré los 50 que me quedan para rematar, no es plan de dejarlo a medias… En fin, here we go:

  1. Tengo la puñetera manía de no escribir paréntesis en el ordenador, escribo entre corchetes por tenerlo más a mano y accesible.
  2. Actualmente mis tres grandes aficiones para entretenerme son los videojuegos, el manga y los juegos de cartas, especialmente Magic.
  3. Mi serie favorita es Saint Seiya, Los Caballeros del Zodiaco en cristiano, me la sé de arriba a abajo.
  4. No veo la televisión prácticamente, no tengo tiempo desde hace meses.
  5. No puedo pasar un día sin leer la prensa, o al menos los titulares más importantes para estar al día.
  6. No quiero morirme sin antes haber tenido un hijo, escrito un libro, plantado un árbol y haber ido a un concierto de Muse.
  7. Uno de los regalos que con los años conservo con más cariño es una alianza de plata que me regalaron hace más de 4 años y que prácticamente nunca me quito, salvo para ducharme [y cuando me acuerdo].
  8. Mis postres favoritos son el arroz con leche y el flan de queso de La Choza de Manuela.
  9. De hecho, La Choza de Manuela, un asador de Bormujos [Sevilla], es mi restaurante favorito, nunca me canso de ir porque siempre aun me quedan muchas cosas por probar.
  10. Me declaro carnívoro, pero también me gusta el pescado y alguna que otra verdura [las que me gustan las devoro con pasión].
  11. Los ojos siempre me han dado problemas: cuando nací tuvieron que operarme de los lagrimales a los 6 meses, y llevo con tratamiento para el glaucoma desde los 12 años por ahí, y los que me quedan.
  12. Una de las primeras canciones que suelo poner cuando enciendo Spotify en el trabajo siempre es “Supermassive Black Hole” de Muse o “Ace of Spades” de Motörhead.
  13. Aunque muchos lo consideren de “niños chicos“, sigo jugando a Pokémon, y me gusta.
  14. Si ya puedo considerarme afortunado de tener trabajo, más afortunado soy de poder trabajar el lo que me gusta, escribir.
  15. Mi vida sigue una frase que me enseñó mi padre desde chico: “hay que tener amigos hasta en el Infierno y en la Policía Local“.
  16. Uno de mis vicios confesables son las pipas Tijuana, un buen bolsón es imprescindible en esos días largos en los que te espera muuuuucho trabajo por delante.
  17. Nunca he sido de comer chucherías, siempre he preferido el chocolate.
  18. Por cierto, me encanta el chocolate blanco, especialmente el del Lidl que tiene arroz inflado por dentro.
  19. Quizás sea influencia de mi madre, pero con los años me he vuelto un talibán ortográfico, algunas faltas de hortografía me hieren los ojos.
  20. Se me dan muy bien los brownies de chocolate y las tartas de queso, me salen de vicio.
  21. Me gusta viajar, conocer sitios nuevos y gente nueva. Lástima que no tenga dinero para viajar todo lo que quisiera…
  22. Me gustaría ver, aunque sólo sea una vez, Japón y los cerezos en flor, una imagen típica de anime pero que quiero ver con mis propios ojos.
  23. El mejor pijama del mundo es un pantalón de chandal fresco y una camiseta de South Park.
  24. No me gusta la playa.
  25. Durante años he tenido terror al agua, como mucho para beber y ducharse , y porque no quedaba más remedio. Ahora simplemente le tengo respeto.
  26. La saga de juegos Final Fantasy me pierde, al igual que los RPG en general.
  27. Confieso que la constancia no es mi punto fuerte precisamente.
  28. El nombre de este blog, “Océano de Estrellas“, viene de la saga de RPGs Star Ocean de Enix/Square-Enix.
  29. Me encanta la Coca Cola Light más que la normal o la Zero por el sabor, no porque engorde más o menos.
  30. Siempre he querido ir de viaje a Grecia. Donde muchos sólo verían peñascos yo encuentro la cuna de lo que hoy somos.
  31. Las tres asignaturas con las que más disfrutaba de estudiante eran Inglés, Historia y, paradójicamente, Literatura a pesar de haberla suspendido en Bachillerato hasta la saciedad.
  32. Me gustaría algún día estudiar francés tranquilo y en condiciones, sobre todo en condiciones.
  33. Una de mis grandes intenciones es estudiar y mejorar mi inglés.
  34. Ahorrar es una de las cosas que más me cuesta, incluso más que levantarme de la cama por la mañana.
  35. Una frase que me marcó en mi época de alopecia galopante fue “Que levante la mano el que se quedaba calvo y se rapó para ser sexy“. No volví a ver mi calvicie progresiva de la misma forma.
  36. Mi intención a medida que terminaba mis estudios era estar encerrado todo el día en un taller metiéndole mano a ordenadores y a todo cacharro que se me cruzara por delante.
  37. Mi película favorita es “La Lista de Schindler“, aunque es verdad que para verla entera hay que echarle valor.
  38. Aunque ahora no lo parezca, yo siempre he sido muy bueno y calladito… igualito que ahora.
  39. En mi época adolescente tuve mi oscura época de hablar estilo abreviado y acortando por foros y Messenger; fue cuando comprobé con horror que mi ortografía empezaba a resentirse cuando decidí dar un vuelco antes de que fuera tarde.
  40. Poner voces y hacer ruidos es una molesta costumbre que no soy capaz de quitarme.
  41. Me aburren las películas de terror.
  42. No tengo símbolo político: los metía a todos a trabajar de sol a sol en una mina.
  43. Normalmente, de forma cariñosa, suelo llamar a las mujeres “cariño” o “amor“, y a los hombres “churrita” o “pishita“.
  44. Me enamoré de la ciudad de Valencia, quiero una semana libre de todo, coger un avión e irme a explorarla a fondo.
  45. Ha habido un antes y un después desde la entrada en mi vida del iPhone.
  46. Antes del rock y el metal, el estilo musical que más sonaba por mis auriculares era rap y break beat.
  47. George Lucas es Dios, y John Williams su emisario.
  48. Antes que informático, mi vocación estaba dirigida al periodismo.
  49. Tirarse en la cama bocarriba solo en casa y vaciando la mente es algo que todos deberíamos hacer al menos un par de veces en semana.
  50. No tengo abuela: soy único, inimitable e irrepetible… y mejor que no haya más como yo.

Pues nada, aquí me quedo. Espero que hayáis disfrutado y conozcáis un poquito más a este friki adorable que es 100% hamor.

Paz, amor, ailoviu.

100 verdades sobre mi, episodio I

Con un poco de retraso seguiré el meme de moda en Twitter durante días [y que hoy aun sigue], que es #100factsaboutme. Básicamente, consiste en resumir en 100 tweets 100 afirmaciones sobre ti. Como yo no voy a ser menos, ahí os dejo un chorro; al igual que mi hamijo @pixelillo, lo dividiré en dos posts para que no os tengáis que tragar un tochaco bíblico que seguramente dejaréis a la mitad.

Sin más preámbulos, os dejo con 50 de las 100 verdades que revelaré sobre mí:

  1. Empezaré con la verdad universal: soy un tío raro y particular. Y sí, me gusta, me erotiza y me pone cachondo.
  2. Segunda verdad universal: si no queréis leer tochos más gordos que La Muerte y Resurrección de Superman os habéis equivocado de blog.
  3. Me llamo José Ignacio, José por deseo de mi madre e Ignacio de mi padre.
  4. Mi malvada madre quería llamarme Borja antes de nacer; aun hoy he de agradecer a mi padre que se negara en redondo.
  5. Si la naturaleza fuera sabia y benévola con mi familia, debería ser el mayor de tres hermanos.
  6. Nací un 8 de Marzo a las 6:00. Sí, desde chiquitito y ya troleando.
  7. Siempre he sido un “caballero fornido“, no he tenido ninguna época en la que estuviera encanijao perdío.
  8. Llevo desde los 11 años perdiendo pelo. Sí, los 11, más de la mitad de mi vida.
  9. Me muerdo las uñas, no hasta el punto de destrozarme los dedos pero ahí ando.
  10. Mi suegra me llama “el hombre tranquilo“, procuro alterarme lo menos posible.
  11. Llevo 5 años con mi novia. El secreto para empezar: mi rostro marmóreo-feldespático. Vamos, que tengo más cara que espalda.
  12. Mi insulto favorito es “carajote“.
  13. Hijo de puta” hay que decirlo más, cuánta razón.
  14. En general, soy bastante malhablado a pesar de los constantes esfuerzos de mis progenitores y educadores… ¡Hosties putes!
  15. Tengo la costumbre [a veces reconozco que un poco hartante] de soltar algunas palabra y coletillas en otros idiomas: “maybe” en vez de “tal vez“, “who knows” en vez de “quién sabe“, “hosties putes” para maldecir…
  16. En general, con mis más y mis menos, estoy bastante orgulloso de ser quien soy.
  17. Me empano con una facilidad más que preocupante.
  18. Estoy sordo como una tapia.
  19. Siempre me ha gustado escribir, y más chico me salían unas historias brillantes de la cabeza… pero de un día para otro la inspiración se fue.
  20. Leer y escribir siempre han sido grandes aficiones que he tenido; en los últimos años apenas tengo tiempo, pero se hace lo posible.
  21. La afición por los ordenador y la electrónica en general me viene desde muy chico y de ver a mi padre encerrado en su biblioteca cacharreando.
  22. Hasta los 12 años por ahí, los Domingos era sagrado levantarse a las 10 de la mañana para ir al mercadillo de la Alameda, donde por apenas 2000 pesetas podías volver con todo tipo de curiosidades y cargado de discos de música o juegos.
  23. Mi primera consola fue una Game Boy tochaco, comprada por 11.000 pesetas con tres juegos en 1993 aproximadamente.
  24. Mi carrera consolera hasta ahora ha sido Game Boy => Playstation => Playstation 2 => Game Cube => DS => PSP => Wii
  25. Mi primer ordenador fue un ZX Spectrum con 5 años. Sólo era para jugar, pero con doscientos mil comandos que tenía ya era un principio.
  26. De más chico el Alone in the dark y el Doom me acojonaban vivo. A día de hoy, el Alone in the Dark me da risa, y el Doom lo tengo hasta en el iPhone.
  27. Nunca he sido especialmente fan de Apple, pero reconozco que sus aparatos son puro amor y muy buenos. No tanto, pero merece la pena invertir el dinero que cuestan.
  28. No es mi especialidad, pero me considero medianamente habilidoso en la cocina, al menos para sobrevivir.
  29. Reconozco ser bastante torpe y patoso, propenso a tener [y provocar] accidentes.
  30. También reconozco ser bastante despistado. Una joyita.
  31. Cuando quiero abstraerme del mundo, un buen MP3, unos auriculares a todo volumen y a olvidarse de todo.
  32. No fumo ni bebo ni voy con más mujeres que la mía.
  33. Uno de mis grandes defectos es que para dar lo mejor de mí mismo en cualquier cosa tengo que encontrar sorpresas y novedades periódicamente, la monotonía me mata.
  34. Mi primer disco fue un recopilatorio de No me pises que llevo chanclas, grupo que mi padre ponía para no morirnos de aburrimiento de camino a Jaén cuando íbamos en Verano.
  35. Al revés que casi todo el mundo, el instrumento que yo siempre he querido tocar es la batería. Lástima que ante ese deseo la respuesta de mis padres fue un rotundo NO.
  36. Me gustan el rock de varios tipos y el metal; lo que no entiendo es por qué a veces me dicen que no me pega ese estilo de música…
  37. Siempre he tenido problemas con mi aspecto en referencia a mi edad… Los varones de mi familia envejecemos bastante mal.
  38. Me gusta llevarme bien con todo el mundo, a veces lo hago incluso sin quererlo.
  39. Para poder trabajar a gusto necesito ruido de fondo: la televisión, la radio, música… Cualquier cosa.
  40. Me saqué el carnet de conducir con 22 años al segundo intento en el teórico y tercero en el práctico.
  41. Creo en el karma.
  42. Nunca he sido especialmente sociable cuando era más chico; de un día para otro la cosa cambió, y no me arrepiento del change.
  43. Hay mucha gente de la que hace tiempo no sé y no me importaría retomar el contacto.
  44. Conozco mucha gente. Tal vez demasiada.
  45. No soy bipolar, sólo tengo cambios de humor.
  46. Actualmente, uno de mis grupos favoritos sin duda es Muse, y al próximo concierto que den en España voy sea donde sea.
  47. No aguanto el frío ni los cambios de temperatura bruscos.
  48. Me encanta la Coca Cola Light… quizás demasiado.
  49. Duermo poco, y el cuerpo lo acusa. Niños, si podéis echaros todas las siestas que podáis, de mayores las agradeceréis.
  50. Novia sólo hay una, y la que yo tengo es la caña [que sé que leerás esto :P]. Y sí, a veces puedo ser muy :pukerainbows:

Y con esto y un bizcocho corto. La próxima entrega… lo antes posible.

Aquellos maravillosos años: los 18

Según marca la legislación española, un individuo es considerado mayor de edad a partir de los 18 años. ¿Por qué 18? Ni idea, pero alguna edad había que poner, ¿no?. Llevo unos días con ganas de hacer algún post autobiográfico, como los que escribía dando la brasa, y quiero comenzar rememorando los 18 años, una edad en la que crees que te vas a comer la vida, y te terminas comiendo un mojón.

Recuerdo medianamente mis 18 años. El 8 de Marzo de 2004, cuando apagué las velas de una tarta de yema que me compraron mis padres, pronuncié aquella frase que todos pensamos mientras somos menores, que es “ahora que soy mayor de edad puedo hacer lo que me dé la gana“… hasta que mi padre contraatacó con la frase que marcó mi recién estrenada mayoría de edad: “Hijo mío, ahora tienes 18 años, pero sigues siendo tan mierda y tan capullo como si tuvieras 17“. Sí, es mi padre y me quiere. Puro hamor, empezamos bien.

18 añitos, fiera, es hora de dejar el Bachillerato en el que me tiré dos años, y el paso previo es la Selectividad, puesto que mi objetivo por aquella época era la facultad de Informática de Sevilla, la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática, ETSII para los amigos. Por alguna extraña razón que aun desconozco conseguí aprobar todo, incluido la Literatura, la asignatura coco del colegio, y Francés, mi némesis personal [y eso que Mari Luz, mi profesora de aquella época, hizo todo lo posible por ayudarme, pero era un caso imposible]; el resto de asignaturas, pues ahí andábamos, con resultados dispares pero siempre aprobando. Llegamos a la hora de la verdad, Selectividad en Junio [encima en Sevilla, en un Verano más caluroso que lo normal].

Selectividad, hay que confesarlo, es una tanda de exámenes bastante fácil siempre y cuando se haya estudiado. Todos íbamos con el miedo no sólo de jugarse el futuro a una carta, sino de “si en hemos aprobado los últimos exámenes a duras penas, aquí nos cagamos“. Pues para nada: ya se encargaron de apretarnos las tuercas lo suficiente como para perder el miedo ante la hoja. Eso sí, estudiar e ir aprobando con holgura es condición necesaria para aprobar, si no… que Odín te coja confesado. Mis resultados… pues aprobé todo salvo una. No, no catee Literatura, que es la que más de uno habrá pensado, sino la que nunca esperé suspender: Historia, de las pocas que estudiaba por que me gustaban; suspendí, sí, igual que TODOS los que nos examinamos de Historia. Cosas de la vida, Filosofía, esa de la que la gente huía como de un inspector de la SGAE, aprobó todo el mundo con un examen bastante fácil. Por supuesto, cuando fuimos por las notas mi profesora de Historia no quería ni mirarnos por no escupirnos en la cara ^^U

Avanzaremos en el tiempo tres meses, llenos de papeles, matrículas, petición de becas que me denegaron una tras otra… Sí, ahí estaba, me esperaba la gloriosa facultad de informática de Sevilla, me iba a comer el mundo y convertirme en un gran informático en un ambiente de estudio y que me sacaría estudiando y esforzándome… Vida, eres una hija de puta. Resumiré un poco, ya que tela este año: Física era como leer chino, y en el primer cuatrimestre no aprobé ni una. Sí, estudié y aun así me dejaron el cacas. Bien, BIBA.

Aparte, fui tan inteligente que me quise matricular en Japonés I pensando que podría con todo. Sí, es una asignatura de libre configuración que estudié con pasión y dedicación… pero aun así, terminó bastante mal, ya que por intentar estudiarlo todo no aprendí nada. Sobre todo, quiero hablar de mi profesora, Miyako-sensei, la mayor fan del jamón ibérico que he conocido nunca. Las clases se nos hacían muy amenas, ya que era una persona con un gran sentido del humor y que aprovechaba muchos chistes que hacía para enseñarnos reglas memotécnicas para muchas reglas gramaticales, y especialmente para los kanjis, los 50 hijos de puta que ponían a prueba nuestras memorias necesarias para aprobar. Días como cuando nos llamó “hentai“, y cuando practicábamos el silabario y tocaba repetir tres veces seguidas la sílaba “cho” son de esos que aun permanecen en nuestra memoria. Lástima haberle perdido la pista completamente, esa mujer me encantaba.

Socialmente hablando, porque no todo son castañazos en los estudios, pues poca cosa. Hice mis amigos en la facultad, los cuales a día de hoy me sigo encontrando por la calle y me alegro hablar con ellos, mientras mantuve el contacto con muchos que aun hoy sigo encontrándome en los ambientes que frecuento [los salones del manga, malpensados]. En cierto modo quizás los 18 me sentaran bien, ya que empecé a dejar la extrema timidez que tenía desde chico a convertirme en el caradura que hoy me enorgullezco de ser; quién sabe de dónde vendrá esa metamorfosis, pero un año después bien que agradecí esa falta de vergüenza que muchos me reprochan hoy.

Bueno, supongo que ya os habré dado el tostón demasiado con mi vida. Dentro de todo lo malo también ocurrieron cosas buenas… pero quizás lo deje para otro post :P. Espero que este post os ayude a conocerme un poco mejor.

Confesiones de unos ciudadanos descontentos

Cuando comencé este blog lo primero que dije fue “lo quiero llevar adelante como un ejercicio de constancia“. Al final, después de dos meses y pico sin escribir una línea, habréis comprobado que tengo la constancia de una almeja.

Sin embargo, previo a un viaje que tengo pendiente a Málaga [II Salón del Cómic y Manga Asokinawa concretamente], estando en el trabajo mi madre me mandó un correo. Normalmente suelen ser recados en plan “compra-no-sé-qué-antes-de-volver-a-casa” y demás, pero no, hoy me mandó un correo que, cadena o no, a mí y a cualquiera nos haría pensar.

He aquí el texto íntegro:

Me llega este escrito y me ‘invitan‘ a que NO LO PARE.

NO LO HARE ya que, casi todo lo que dice, es para tenerlo en cuenta.

EL GOBIERNO: Ha bajado el sueldo a los funcionarios, suprimido el cheque-bebé, congelado las pensiones y reducido la ayuda al desempleo, (PARO), para afrontar la crisis que han generado los bancos los políticos y los especuladores bursátiles.

Nos gustaría transmitirle al Gobierno lo siguiente:

PONGAN COTO a los desmanes de las empresas de telefonía y de ADSL que ofrecen los servicios más caros de Europa y de peor calidad.

DIJO la Vicepresidente del gobierno “que es indecente que mientras la inflación es -1% y, tengamos más de 4.000.000 de parados, haya gente que no esté de acuerdo en alargar la jubilación a los 70 años”.

Nos gustaría transmitirle a esta “Sra. Vicepresidente” y a todos los políticos, lo que consideramos indecente :

  • INDECENTE, es que el salario mínimo de un trabajador sea de 624 mes y el de un diputado de 3.996, pudiendo llegar, con dietas y otras prebendas, a 6.500 mes. Y bastantes más por diferentes motivos que se le pueden agregar.
  • INDECENTE, es que un profesor, un maestro, un catedrático de universidad o un cirujano de la sanidad pública, ganen menos que el concejal de festejos de un ayuntamiento de tercera.
  • INDECENTE, es que los políticos se suban sus retribuciones en el porcentaje que les apetezca (siempre por unanimidad, por supuesto, y al inicio de la legislatura).
  • INDECENTE, es que un ciudadano tenga que cotizar 35 años para percibir una jubilación y a los diputados les baste sólo con siete, y que los miembros del gobierno, para cobrar la pensión máxima, sólo necesiten jurar el cargo.
  • INDECENTE, es que los diputados sean los únicos trabajadores (¿?) de este país que están exentos de tributar un tercio de su sueldo del IRPF.
  • INDECENTE, es colocar en la administración a miles de asesores, (léase amigotes), con sueldos que ya desearían los técnicos más cualificados.
  • INDECENTE, es el ingente dinero destinado a sostener a los partidos y sindicatos pesebreros, aprobados por los mismos políticos que viven de ellos.
  • INDECENTE, es que a un político no se le exija superar una mínima prueba de capacidad para ejercer su cargo (ni cultural ni intelectual).
  • INDECENTE, es el coste que representa para los ciudadanos sus comidas, coches oficiales, chóferes, viajes (siempre en gran clase) y tarjetas de crédito por doquier.
  • INDECENTE No es que no se congelen el sueldo sus señorías, sino que no se lo bajen.
  • INDECENTE, es que sus señorías tengan seis meses de vacaciones al año.
  • INDECENTE, es que ministros, secretarios de estado y altos cargos de la política, cuando cesan, son los únicos ciudadanos de este país que pueden legalmente percibir dos salarios del ERARIO PÚBLICO.
  • Y que sea cuál sea el color del gobierno, toooooooodos los políticos se benefician de este moderno “derecho de pernada” mientras no se cambien las leyes que lo regula.

¿Y quiénes las cambiarán? ¿Ellos mismos? Ja.

Juntemos firmas para que haya un proyecto de ley con “cara y ojos” para acabar con estos privilegios, y con otros.

Haz que esto llegue al Congreso a través de tus amigos

ÉSTA SÍ DEBERÍA SER UNA DE ESAS CADENAS QUE NO SE DEBE ROMPER, PORQUE SÓLO NOSOTROS PODEMOS PONERLE REMEDIO A ESTO, Y ÉSTA SI QUE TRAERÁ AÑOS DE MALA SUERTE SI NO PONEMOS REMEDIO, está en juego nuestro futuro y el de nuestros hijos.

(Y para que este mail no se convierta en un spam, por favor, borra la dirección de quien te lo envió y escribe las direcciones de las personas a las que se los envíes en CCO.)

DONDE ESTAN LOS ESPAÑOLES?

QUE LEVANTAN MASAS PARA EL FUTBOL

Y NO PARA DEFENDER NUESTROS DERECHOS.

No quiero hacer apología de ningún partido político, ya que personalmente a mí todos me parecen lo mismo, unos CHORIZOS [cualquiera que haya cruzado dos palabras conmigo sabrá lo que opino en este tema], pero sí quiero quejarme. Quejarme porque mis padres, funcionarios de educación los dos, son las cabezas de turco de la administración central, que buscan “austeridad” a base de recortes de salario. Sí, no negaré que ellos están en una posición ciertamente privilegiada a nivel salarial, pero también se lo ganan ya que el desgaste físico [y sobre todo psicológico] que produce la enseñanza secundaria en estos últimos años es más que evidente.

Por eso os pido dos cosas desde estas humildes líneas:

  • Haced caso a lo que reza cierta canción del madrileño grupo “Ska-p“: “cuando pasen cuatro años, y lleguen las elecciones, va a votar SU PUTA MADRE“. Siempre la pongo de ejemplo, pero nunca una frase ha resumido tanto en tan poco.
  • No aplaudáis que los funcionarios pierdan sueldo para “ahorrar costes”, ni comparéis a los funcionarios de las administraciones, que son los auténticos parásitos enchufadillos o “funcionarios Forges“, con los trabajadores de los servicios públicos como los médicos, profesores… que son los que de verdad están pagando el pato sin merecerlos. Recordad que lo s

En fin, cuando vuelva de Málaga prometo traer ideas para nuevos posts, y no me limitaré a dar palos a la “Ley Hitler“… digooooo, “Ley Sinde“, que no me faltan ganas por otro lado…

Todos juntos ganaremos, madre. Todos juntos.

El abrazo de Morfeo

Dormir, uno de los actos más naturales de todas las criaturas vivas [entiendo “dormir” como el acto de entrar en letargo para que las funciones vitales del cuerpo reposen], aunque es muy infravalorado.

Desde siempre, dormir era un acto respetado y bello, demostración de un alto estatus social, pues aquel que podía dormir más es porque podía permitírselo. De ahí apareció la española costumbre de la siesta, un sueñecito que te echas a media tarde para reposar un poco después de comer y emprender la tarde con energía; los beneficios, de hecho, son tales que empresas japonesas han habilitado espacios donde sus trabajadores puedan echarse una siesta, y se ha demostrado que los trabajadores que duermen entre 30 y 45 minutos a mitad de la jornada luego rinden mucho más al despertarse. Fijaos, tan importante era que los griegos le dieron su propia divinidad, Morfeo, dios de los sueños, nieto de Nix [la noche], hijo de Hipnos [dios principal del sueño] y Pasítea, que a su vez tuvieron 999 hijos más, los “Oniros“, personificaciones del sueño.

Sin embargo, el mundo moderno ha cambiado hasta las cosas más tradicionales: la siesta es un lujo que pocos se pueden permitir [lo normal es dormir un rato entre las 4 y las 6 de la tarde una hora por ahí, y en esas yo estoy en mi trabajo hincando el callo T__T], y dormir se ha convertido en una actividad mal vista, en la que la persona que más duerme es un vago que no produce nada.

A mí que no me toquen las narices: sí, estar hasta las 4 o 5 de la mañana trabajando es síntoma de que te tomas las cosas en serio y tal, ¿pero a costa de qué? Cada vez es más frecuente ver gente con ojeras, la salud de los ciudadanos se resiente, la calidad de vida disminuye… ¿Tan malo es dormir? ¿Por qué el descanso está tan infravalorado? Habitualmente duermo 6 horas diarias, de 2 de la mañana a 8 que me levanto [y lo confieso, la mayoría del tiempo se me va con la DS, que me suelo echar una partida a algo rápido un ratito].

El sueño, además de una actividad reparadora, y hasta placentera, puede ser un reflejo de nosotros mismos. El campo de la psicología está especialmente interesado en el sueño, pues es cuando el subconsciente del individuo aflora, revelando aspectos de su personalidad sorprendentes; igualmente, el momento previo a dormir también lo es, manifestándola a través de las “manías“, esas conductas excéntricas que tenemos a veces en determinadas situaciones. Ayer pregunté en Twitter sobre costumbres y manías que tenemos antes de dormir, mientras dormimos o mientras terminamos de despertarnos. Estas son las respuestas obtenidas:

  • @oriol18 Me gusta dormir con la persiana ligeramente subida para despertarme después, y al despertarme, bajarla y seguir durmiendo.
  • @bextia manía: me despierto varias veces de noche y me gusta mirar la hora, para saber cuanto más puedo dormir
  • @Pata_Ookami Antes de dormir: hacer algo, cualquier cosa (leer, escuchar música…)… tocar los hierros de la cama (porque están fríos :S) ; Y al despertar mirar la hora,necesito saber siempre la hora que es para saber cuánto he dormido y levantarme o seguir durmiendo
  • @pixelillo manias: dormir en el lado derecho de la cama, oreja izquierda sobre la almohada 😛 y cero luz!
  • @LydiaLily sii, yo duermo siempre con el movil bajo la almohada (por si me lo roban xDD) y además me acuesto siempre con música 😉
  • @Shietza yo necesito tener el movil o un reloj cerca para cuando me despierto ver la hora y meditar si merece la pena seguir durmiendo
  • @MarybelRules manías? Dormir boca abajo, con la puerta cerrada, y las persianas levantadas. ^^
  • @ce_sevilla Cola-cao antes de dormir y Slayer para espabilarme. Soy un heavy de chupete 😛
  • @gabslicious yo me levanto SIEMPRE con el pie derecho. Es el primero que toca el suelo. Manías.
  • @Shivenis Yo si no voy al servicio y bebo agua antes de acostarme no duermo a gusto. Te vale? xD ; O beber agua y luego ir al servicio, el orden tampoco importa ._.
  • @Bambu_Cho Cuando alguien quiere despertarme x las mañanas, no basta con llamarme, es imprescindible q me enciendan la luz ; cuando era pequeña, sino me ponían la mano en la cara no me dormía, ahora soy yo la q me pongo la manita en la cara XDD
  • @laplumavoladora ¿ver la tele antes de dormir cuenta?
  • @MariaLovesTweet no puedo dormir con naaaaaada de luz, y si no puedo conseguir que el cuarto esté oscuro oscuro, duermo con antifaz! ; yyy abrazada a algo, sea una persona o una almohada!
  • @Duranial Yo meto el brazo bajo la almohada, pero me estoy quitando la manía
  • @iMiamca Para dormir me coloco como si estuviera metida dentro de un ataud 。・ω・。 manos cruzadas y todo
  • @elultimorey taparme hasta la cabeza si hace frio y no puedo ver luz.
  • @maykiyah yo jugueteo con el pelo muchísimo antes de dormir :)
  • @Eme_chan tengo una manía mientras duermo: intentar permanecer dormida 😉

Como algunos de mis seguidores de Twitter sabrán, por motivos laborales en los últimos días no he dormido apenas, y ahora mi cuerpo está pasando factura en forma de ojeras, calambres y un cansancio brutal. Os digo, niños: NO toméis ejemplo de mí, si tenéis algún trabajo que terminar acostaos pronto, levantaos temprano y seguidlo, porque estar hasta las tantorras de la madrugada sólo servirá para que lo hagáis a desgana, cansados y os equivoquéis en el último minuto.

Reivindico desde aquí: esforzáos todo lo posible en todo lo que hagáis, pero recordad dedicar tiempo a descansar cuando lo necesitéis; porque no hay nada más bello que una mujer descansada, fresca y radiante 😉

P.D: yo también tengo mis manías al dormir, no me escapo xD: casi siempre doblo la pierna derecha hasta apoyar el pie sobre la rodilla izquierda; también necesito estar enganchado a algo, en Invierno a las sábanas, y en Verano acabo a veces enganchado a la almohada, acabando con unos dolores de cuello cojonudos T___T. Ah, para relajarme antes de dormir me gusta echarme una partida rápida con la DS o la PSP, normalmente juegos de lucha o de tiros.

29-S: Huelga general vista por un currito

29 de Septiembre de 2010. CCOO y UGT, los dos grandes sindicatos españoles, han convocado para hoy una Huelga General.

El motivo de ésta, la séptima huelga general de la democracia, es la reforma laboral impulsada por el actual gobierno, en la que, entre otras cosas, abarata el despido, lo facilita a las empresas que aleguen “dificultades económicas“, penaliza todo lo que no sea contratación indefinida… vamos, un desastre para el trabajador y el ascua que necesitaban los empresarios sin escrúpulos.

En una huelga general, como su propio nombre indica, es un evento que se sigue de forma masiva, en la que el país, en teoría, debería estar paralizado. Sin embargo, hoy hay gente trabajando, como el autor de este post. Muchos pensaréis que es por no perder el día de hoy de sueldo, y es verdad, es algo que veo bastante influyente, pero no decisivo. Mi motivo para no seguir esta huelga es debido a los elementos que están alrededor de todo el berenjenal que se está liando:

  • En primer lugar, el gobierno, principal responsable de todo lo que se ha montado. Teniendo una crisis financiera a la vuelta de la esquina [que no es lo mismo que la crisis económica que sacude al mundo a día de hoy], se ha dedicado a gastar y derrochar todo lo que había el gilipolleces estilo Ministerio de Igualdad [en mi opinión, Ministerio Feminazi], compensaciones y donaciones varias a colectivos que no necesitan el dinero tanto como en otros sitios, inyectando dinero público en bancos que han especulado y perdido… En fin, yo, con mis impuestos, he pagado las cagadas de banqueros y politicuchos corruptos. Ahora, para “ayudar a fomentar el trabajo” se han sacado de la manga una “reforma laboral” [la cual han estado casi 6 años jurando que no iban a hacer] deprisa y corriendo que obedece al lema ilustrado “todo por y para el pueblo, pero sin el pueblo“. En fin, podría llenar párrafos hablando por qué escupo sobre nuestro actual ejecutivo, pero tengo bilis para más responsables de esta huelga.
  • Los segundos máximos responsables: los sindicatos. Sí, ellos han convocado la huelga… ¿ahora? ¿Es mucha casualidad que las llamas de la huelga general comenzaran a gestarse cuando tocaron los sueldos de los funcionarios, uno de los colectivos fuertes de los sindicatos? [Disclaimer: estoy encantado con que protesten por querer bajarle el sueldo a los funcionarios, ya que mis padres pertenecen a ese colectivo y eran de los primeros en salir perdiendo]. Los sindicatos me llaman a la huelga cuando ven su culo peligrar… pero nadie hizo nada cuando yo no encontraba trabajo durante muchos meses, ni protestaron cuando alcanzamos la friolera de 4 millones de parados y subiendo, llegando al 20% de población activa en edad de trabajar en paro. Claro, cuando toca negociar con el gobierno las subvenciones para financiar los sindicatos pues hay que estar callados para que Papá Estado afloje la pasta. A mí nadie me ayudó en su momento, ¿por qué debo hacerlo yo?
  • Clase política en general, porque sois todos iguales: sólo buscais vuestro interés y llenar vuestro bolsillo. Los trabajadores somos algo más que un voto al cual recurrir cuando hay elecciones, ¿sabéis?
  • Empresarios facinerosos y sin escrúpulos, que aprovecháis todos los huecos que deja la ley para cobrar subvenciones que no os merecéis, mantenéis a vuestros trabajadores por dos mierdas y luego los echáis a la calle sin ningún miramiento de forma que todo os salga baratito. Empresarios sin escrúpulos, algún día caeréis, y yo estaré abajo esperando para reirme.
  • La prensa, que ha aprovechado lo encendidos que están los ánimos y el cabreo de la gente para vender más diarios o ganar porcentajes de audiencia. Qué lástima que una profesión tan noble y digna como el periodismo haya degenerado a un estercolero en la que obedecer una línea editorial implica sacrificar la veracidad de la información y la objetividad de la misma.

Si todos los que se supone que me representan y me deberían ayudar están muy liados intentando salvar su propio trasero, ¿qué nos queda a los currantes, que somos los principales afectados? Yo he optado por la única vía posible: venir a trabajar como cada día. ¿Por qué? Simple: si no vengo a trabajar, supuestamente estoy apoyando la causa de los sindicatos, esos mismos sindicatos a los que no les he importado nunca una mierda por no estar pagando sus cuotas; y si vengo a trabajar, supuestamente estoy apoyando al gobierno en su reforma… Y sí, supuestamente, porque cuando pasen dos años y lleguen las elecciones es cuando van a ver las consecuencias de la reforma laboral, el Ley Sinde, el Ministerio Feminazi, los miles de euros gastados estúpidamente…

Total, que cada uno debe mirar por sí mismo, porque nadie te va a ayudar, así que en este caso prefiero venir a trabajar, porque por poco que sea no quiero perder el dinero que cobraría por trabajar hoy, y ni gobiernos ni sindicatos ni medios de comunicación me lo van a devolver. Lo siento, muchachos, pero a todos los arriba mencionados:

¡¡Que os den por culo!!

P.D: prometo no hacer muchos más posts sobre política, en serio, porque me enciendo y no paro… pero es que hoy era obligatorio hacerlo.

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