Los 10 mejores inventos de la vida cotidiana

Supongo que no lo sabréis, sobre todo porque no lo he dicho, pero tengo este blog ahora mismo porque mi novia, en un arranque de generosidad, me compró el dominio, el servidor y me dejó el blog montado con casi todo lo que podéis ver ahora mismo. Mirando unas cosas de mi antiguo blog, colgado en la plataforma Gamefilia, relacionada con Meristation a su vez, recordé un post con el que eché muchas risas escribiendo y que, a día de hoy, considero perfectamente válido. Como soy el autor, me permito la caradura de plagiarlo completamente.

Si queréis verla, dadle a Leer más.

1. Las bolsas de pipas

Bolsas de pipas, ¿quién no ha devorado alguna vez una?. Son baratas, vienen cientos en cada paquete, permiten ejercitar la mandíbula, están buenas… ¿Qué más se puede pedir?. Reconozco mi adicción a estos frutos secos mientras estoy ocupado realizando alguna tarea monótona que no requiera mis manos todo el tiempo. Eso sí, guárdate de las pipas rancias, tu peor enemigo si te encuentras con una.

2. El termo de agua caliente

Soy muy friolero: en cuanto la temperatura baja un par de grados estoy sacando el abrigo, los guantes y el gorro porque me muero de frío. Sin duda, nada mejor para combatir el frío, y sobre todo para espabilarse y entonar el cuerpo por la mañana antes de ir a trabajar que una buena ducha de agua caliente, y para ello está este invento: el termostato de agua caliente, “el termo” para los amigos. Las duchas no son lo mismo desde que está en nuestras casas.

3. El corte de mangas

Tacos, insultos, maldiciones, picardías… Todo se refiere a lo mismo: palabras y gestos malsonantes que te dejan muy a gusto. Entre ellos destaco uno: el corte de mangas. Un gesto simple, sencillo de realizar pero de gran significado. Dicen que una imagen vale más que mil palabras… Puedes soltar miles de tacos para decirle a alguien que se vaya a paseo, ¿pero para qué gastar saliva teniendo este poderoso gesto? El lenguaje de los gestos es universal, amigos.

4. Los auriculares

¡Niñooooooooooooo, baja la música, coño!“. ¿Quién nunca ha escuchado esa frase, generalmente por parte de su madre?. Pues unos de estos ofrecen la solución ideal: destrozarse los oidos uno mismo sin molestar a los demás, y todos tan contentos, gracias a nuestros amigos los auriculares. Además, aplicando un principio similar al anterior, podemos llevar nuestra música a todos sitios y escucharla en cualquier momento sin tocar las narices a quien te rodea… aunque, por alguna extraña razón, hay personajillos que piensan que su “chunda chunda” gusta a todo el mundo, y son tan amables y generosos que comparten su mierda de música con los demás, poniendo el volumen a tal nivel que se escucha el sonido por fuera de los auriculares. A todos esos “generosos“, os invitaba a probar el siguiente invento.

5. El bate de baseball

Creado originalmente en yankilandia para un juego “sospechosamente similar” al cricket inglés, el bate de baseball demuestra rápidamente su utilidad fuera de los terrenos de juego: imaginad que el aparcacoches chungo de tu casa se te acerca con más mala cara que los pollos del Simago y vienes con un humor de perros; ahora imaginad que en asiento del copiloto aparece “Cucufate“, tu gran amigo de madera… Llamadme cafre, ¿pero quién dudaría más de dos segundos en usarlo?. Yo no, al menos soy sincero.

6. La Coca Cola Light

Originalmente pensé en poner la Coca Cola normal y corriente, pero las dos latas que uso de portalápices en mi habitación me piden lo contrario. Cuando salgo, y es posible, siempre pido Cola Cola Light; al principio la gente me hace el chiste de si la pido para no engordar , pero en verdad la pido porque me gusta más su sabor. La normal está demasiado dulce para mí, no me termina de convencer el sabor y encima me suele dejar la boca pastosa, como si me hubiera metido en la boca un tubo de pasta de dientes entero; la Zero me gusta bastante, pero la Light tiene un puntillo de azúcar que le da un sabor característico.

7. El aire acondicionado

Igual que reconozco que soy muy friolero, también reconozco que en Verano tampoco lo paso muy bien. Sí, aguanto mejor el calor que el frío, pero eso de sudar como un cerdo y estar con la ventana abierta mientras entra aire caliente de la calle a 45º a la sombra a las 5 de la tarde… oshe, como que no mola, Sevilla tiene a veces sus desventajas. De ahí que aun agradezca a mis padres el día que decidieron poner aire acondicionado en las principales habitaciones de la casa: el salón, su cuarto, el mío, el de mi hermana y el cuarto de baño [sí, el del baño no sé para qué está, pero ahí lo tengo]. Nada mejor que un poco de aire fresquito para aliviar los calores [según qué calores, porque algunos ni el Polo alivia].

8. La “mariconera

Desde hace años, ya no es tan raro ver a los hombres portando bolsas de tela con un asa lo suficientemente larga como para colgárnosla cruzando el pecho; este gran invento es llamado por muchos “la mariconera“. Si las mujeres tienen los bolsos, para llenarlos hasta las trancas, ¿por qué los hombres no podemos llevar algo que nos permita llevas las cosas que no queremos, o podemos, llevar en las manos o los bolsillos?. Hace tiempo mi madre me regaló una tamaño gigante para sustituir a la que tenía previamente, que se había convertido en un arma ofensiva con la mierda que tenía incrustada. Desde entonces rara vez salgo a la calle sin mi “zurrón mágico”, en el que guardo todo lo que necesite llevar encima y alguna cosa más de propina.

9. El papel higiénico

Tengo una teoría acerca de la convivencia. Metidos varios individuos en una casa, en cantidad igual o superior a 2, hay cuatro objetos que suponen los pilares básicos de la convivencia y la vida en común: la televisión, la nevera llena, el agua caliente y el papel higiénico. Es sin duda el objeto más versátil que podéis encontrar: limpia vuestras “intimidades“, seca esa mesa en la que habéis derramado agua, os podéis limpiar la boca y las manos después de comer, envuelve objetos pringosos… ¿Qué más podéis desear?.

10. El localizador GPS

En mi último cumpleaños, hará casi tres meses, mis amigos me regalaron lo mejor que podrían regalarme: un localizador GPS. ¿Para qué lo quiero? Simple, mi sentido de la orientación deja bastante que desear, y no es la primera vez que quiero ir, por ejemplo, de Sevilla a Mazagón y termino perdiéndome por un sendero botánico [es una de esas historias que hay que vivirlas para entenderlas]. Pues este genial invento, espero, será el final de mis problemas; que no quiere decir que nunca más me vuelva a perder, porque basta con que el cacharro pierda satélites un momento en medio de una bifurcación para liarla parda.

¿Qué os parece esta lista? ¿Qué añadiríais o quitarías a esta lista?

P.D: El invento definitivo, mi novia

Como le digo siempre, “uno no es de galleta” 😛  Y en éste no admito discusión xD

3 Comments

  • By Bétikavk, 26 mayo, 2010 @ 15:40

    luuul, el último es muy moñazas :X xDDD! Te falta uno, el del ordenador D: !!! xD

  • By Alan D. Gray, 26 mayo, 2010 @ 16:23

    No es moñazas, es una dedicatoria implícita y explícita que lleva siglos pidiéndome xD

    Y sí, el ordenador es un gran invento… pero merece un post aparte, ¿no te parece?

  • By Masane, 26 mayo, 2010 @ 18:29

    No había otra imagen, ¿eh?

    Mariquita XP …

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