La música, un mundo maravilloso

Sevilla, 2:38 de la madrugada. Una pareja está en la intimidad de una habitación preparándose para pasar una noche de sexo y romanticismo. Una luz tenue para ambientar, champán rodeado de hielo, y de fondo “You´re the first, the last, my Everything” de Barry White incitando al amor a la pareja.

Tokyo, 10:41 de la mañana. Un joven oficinista estará en su empresa ordenando papeles para que su inmediato superior prepare un informe que deberá presentar en apenas 20 minutos a su jefe jefazo. Artistas como Abingdon Boys School con tu temazo “Howling“ resuenan en sus auriculares para darle toda la energía que le hace falta para continuar el día.

Los Ángeles, 5:41 de la tarde. Unos estudiantes abandonan sus libros para salir a dar un paseo con su coche. En la radio suena una pegadiza canción, “If we ever meet again” de Kate Perry y Timbaland, mientras hacen provisiones para celebrar en su piso una buena fiesta.

Tras ciudades totalmente distintas, tres formas distintas de ver la vida… y sin embargo, una cosa nos une: la música. La música en la antigüedad era considerada un medio de comunicación entre lo humano y lo divino, lo que podíamos ver y lo que no. Hoy en día, la música está presente en nuestra vida en cualquier momento: mientras estamos aporreando un mando en un videojuego, cuando estamos viendo una película, de compras en una tienda o centro comercial, por la misma calle cuando vemos a alguien tocando el violín o la guitarra con mayor o menor fortuna… Estamos contianuamente rodeados por música.

Yo nunca he sido una persona que le diera excesiva importancia a tener o no una cancioncilla sonando de fondo cuando era más joven. Sin embargo, llegó una edad, “la edad“, en la que unos auriculares y un reproductor de música eran imprescindibles en mis bolsillos para salir de casa, y desde que me compré el iPod hará unos 4 años siempre lo llevo encima, “por si las moscas“. Y sí, coincidiendo con esa época empezó a entrarme ese gusanillo por el cuerpo por el que ciertas canciones te obligan a levantarte de la silla y ponerte a bailar, y con la poca vergüenza que tengo no es la primera vez que me pongo a bailotear en el coche de camino a casa o al trabajo xD: ayer, de hecho, en Europa FM estaban poniendo un remix bastante interesante de “Alejandro” de Lady Gaga y estábamos mi novia y yo en el coche moviendo el esqueleto todo lo que mi Nissan Primera nos dejaba de margen xD.

Este post me lo inspiraron mis hamijos @Villazeros y @pixelillo. El primero me pasó por Spotify una versión a capela de “Never gonna give you up” de Rick Astley, una canción ochentera llena de sentimiento y que a mí, a pesar de la bromita que circula por internet, el “Rickrolled“; el remate vino con el segundo, tremendamente emocionado por la celebración del Azkena Rock Festival, una oportunidad irrepetible para ver en un mismo escenario a grupos como Airbourne o Kiss, y a una leyenda de la guitarra como es Bob Dylan. Esa emoción, esa afición por la música, esos megareportajes que está haciendo de cada día del festival…

Como conclusión, dejaros un consejo: escuchad toda la música que podáis, aprended, comparad estilos… La música es cultura, y la cultura enriquece ;) . Como despedida, os dejo un par de canciones que recomiendo a todo el mundo:

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2 comentarios

  • By ivan, 30 agosto, 2010 @ 19:05

    Hola, che te recomiendo que escuches a los Kings of Leon…una gran banda….y también a Richard Ashcroft un genio :D

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  1. Tweets that mention La música, un mundo maravilloso -- Topsy.com — 26 junio, 2010 @ 14:53

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